Después de una noche divertida y entre personas distintas me doy cuenta que este mundo no sólo tiene una realidad, todo lo contrario, estamos cambiandonos de una a otra a veces sin apenas percatarnos, otras buscando el cambio. Los múltiples roles que tenemos en la sociedad creo yo que no sólo están limitados al verbo “hacer”, sino también al verbo “ser”.
Siempre me he enfrentado con aquellas cosas que siento, que puedo materializar o canalizar de alguna forma, ya sea en amor, amistad, respeto y toda una serie de sentimientos, pero qué pasa cuándo nos encontramos con aquello que no sentimos absolutamente nada, quizá sea un bug en mi, pero tengo que decir que es algo asfixiante, incómodo, y hasta un tanto incontrolable.
¿Por qué demonios traducirlo como culpa?
Me pregunto a mi mismo si es normal que todo quello que no llegamos a sentir lo podemos interpretar como culpa. Es decir, que los humanos tenemos una emoción por defecto y todo aquello que no logramos clasificar de una manera intelegible lo movemos a nuestra emoción por defecto.
La teoría dice que una vez identificado el problema podemos atacarlo, pero ¿cómo atacar algo sobre lo que no tenemos control?. Me da mucha gracia que no soy la primera persona en pensar en ese algo, justamente en la Crónica del pájaro que da cuerda al mundo se toca el tema del algo. El algo yo puedo definirlo con la ética y la moral que llevamos inscrito y aprendiendo durante toda nuestra vida, sometiendo cada intención, cada acción a la inspección de nosotros mismos, visto desde el punto de vista del Yo.
Puede que este escrito no suene nada coherente, incluso corro el peligro de haberme perdido de la idea original o al menos el esbozo que tenia en mente presentar. Pero al final hice el intento y pues tomando en cuenta que a estas horas dudo coordinar de una manera aceptable.
echo $SALUDO;