Esta vez se me hizo ir al Campus Party, donde se suponía que era una de las fiestas de tecnología más importantes. Las temáticas eran diversas, abarcando el desarrollo, la inovación, la seguridad en las redes, y otros dos o tres tópicos que no recuerdo.
Lo que se supone que debía ser:
Un lugar donde compartir curiosidades, donde aprender y conocer al menos un poco de todo, en convivencia con muchas otras personas que seguramente tendrán algo que contar. Un lugar donde todos esos estigmas sociales no debían existir, donde fluia la armonia y la pasión por distintas cosas, pero convergiendo en una sola: hambre de aprender.
Lo que es:
Hablando desde mi humilde punto de vista puedo concluir que eso es un experimento social elaborado por gente sumamente malevola, donde ponen a cientos de personas bajo un mismo techo, dandoles un ancho de banda fuera de lo común. Lo que sucede es que cada persona empieza a tratar de aprovechar su ancho de banda, pero terminan en el mismo punto, twitteando como pendejos, viendo facebook, viendo películas y jugando, nada diferente a eso que hacen todos los días en sus respectivos hogares. Mi pregunta es si para eso pagas más de mil pesos, por ir a fastidiarte como nunca en tu vida. Eso sí, nunca dejas tu laptop porque es como tu gafete de identidad ante los demás, es como el sentido real de ser “campusero”.
Lo poco que sí vi.
De entrada tuvimos una discusión con la gente organizadora por su mala organización y por su falta de sentido comúm, donde el problema surgió porque no podían darnos una playera y mochila del evento, donde momentos antes fuimos acreditados. La respuesta es que se iban a acabar (faltando un día para el cierre del evento) cosa que fue muy molesta, más allá de lo que eran o el material del que estaban hechos.
Lo siguiente que hicimos fue dar una vuelta alrededor para informarnos mejor de lo que había. Platicamos con un chavo que estaba en el área de modding. Nos platicó de donde venia, lo que hizo para estar ahí y que onda con su proyecto, eso me agradó mucho. Lo siguiente fue esperar a la conferencia de Kevin Mitnick, el cual tiene un sentimiento de divinidad que lamentablemente los compañeros enaltecian.
La conferencia estuvo bien, me gustó como la fue desarrollando, dio muchos tips de sus formas de hacer las cosas, relató un poco algunas anécdotas de vida cuando era todavía no tan famoso.
Algo que si no puedo pasar por alto es esa negación a que los participantes grabaran su conferencia, al igual que lo hizo Wozniak. Su aire de supremos en la tierra, o no sé que pase por sus mentes, pero sin duda no son ejemplos de personas que quiera seguir.
Pues como verán no son muchas mis observaciones debido a que mi estancia fue rápida, de apenas unas horas y dijimos adiós para no volver.
Saludos
